¿Nadie hará nada?
Esa es la pregunta de muchos venezolanos al observar que pasa el tiempo y la libertad brilla por su ausencia.
En nuestro amado y maltratado país, las incógnitas ¿Cómo sucederá? y ¿Cuándo sucederá? la tan ansiada libertad, parecen no tener respuesta a medida que el año se desvanece. Los políticos han jugado muy mal sus cartas con el tiempo venezolano, prometiendo que este año 2019, sería la caída del régimen de Nicolás Maduro. Y con esto hago referencia al “Ahora Si “del presidente (E) Juan Guiado luego de siete convocatorias entre Enero y mediados de Abril y fallar junto a su mentor y líder de Voluntad Popular Leopoldo López el 30 de Abril.
Ahora bien, la interrogante ¿Cómo? viene acompañado de la presencia internacional, ya que, esto es un problema que afecta a toda la región y nos podemos dar cuenta, con la gran migración a los países hermanos (a quienes se les acaba la paciencia de seguir acogiendo venezolanos en situaciones críticas) también podemos observar que el nefasto de Maduro protege a los guerrilleros colombianos o recientemente en las protestas en Ecuador , al enviar agitadores profesionales para derrocar al demócrata Lenin Moreno. Al ser un problema internacional una de las posibles variables es la intervención militar, la cual tuvo una eficacia grandiosa con en el derrocamiento del dictador de Panamá Manuel Noriega en el año 1989. La intervención rechazada por muchos, incluyendo al grupo de Lima quienes insisten en buscar una solución democrática, pero querida por otros como los venezolanos quienes entienden que es la única o la más eficaz para exterminar a esta plaga.
Cuando hablamos de esta maravillosa idea, pensamos en el principal actor quien sería los Estados Unidos, por su gran potencia y trayectoria militar. Aunque me entusiasma e idealizo esta acción soldadesca, las probabilidades de que se realice dicha acción son muy bajas, por el simple hecho de que el presidente Trump aparenta estar interesado por la crisis venezolana. Así lo demostró en un encuentro con latinos en una visita a Florida, sin embargo, demuestra que su amor por los latinos no ocupa mucho espacio en su corazón.
No creas que el primer mandatario de los Estados Unidos se tomará la molestia de entrar en Venezuela, es más deberíamos dudarlo mucho, ya que aun viviendo en una época de drones y bombas teledirigidas que pueden acabar con el objetivo más pequeño, este hombre no hará más que sancionar a los villanos que mandan en Venezuela, simplemente porque Trump le tiene fobia a la guerra y lo pudimos observar cuando retiro las tropas americanas de Siria, dejando vulnerable a los Kurdos de una invasión Turca.
Otra manera de que el Estado Americano sea el héroe de esta película, es atreves de las agencias especiales de la CIA y de la DEA las cuales tienen una habilidad para realizar operaciones relámpago y capturar o dar de baja a terroristas narcotraficantes impresionantes y Venezuela sería un lugar perfecto para que logren un triunfo, ya que vivimos en un narcoestado comandado por los miembros del Cartel de los Soles y cada vez hay más pruebas para que estos Departamentos puedan accionar en nuestro territorio, como el caso de los narcosobrinos o las grandes cantidades de cocaína que se importa.
Y si, hablamos de una narcodictadura que es la ruta favorita del contrabando Sudamericano y hemos notado diferentes sanciones a los integrantes de esta banda criminal o lo más llamativo la orden de captura por el infame Tarek El Aisami, estos castigos para nosotros los ciudadanos han sido lentas o sin efectos, sin embargo, les condiciona su manejo de tráfico de drogas y el uso de sus divisas.
Sabemos que las soluciones nacionales serán una opción muy poco viable, ya que los políticos aman las soluciones “democráticas” cuando el pueblo ha dejado saber que esa manera de operar no les parece la correcta y que no se llegará a nada, sobre todo con los famosos diálogos oposición y dictadura, que al nombrar esa palabra ya pensamos en un fracaso inminente y esto se ha justificado al pasar los años, cuando la MUD empezó esta metodología en el año 2016, unos años después con la llegada de Juan Guiado y las conversaciones en OSLO y Barbados donde sorpresivamente la dictadura se levantó de dicho dialogo.
Actualmente observamos el fracaso de la “oposición minoritaria” o también llamados “oportunistas”, quienes buscan dar oxígeno a la dictadura estableciéndoles el regreso a la Asamblea Nacional que ellos desconocen y con el nombramiento de un nuevo CNE sin antes lograr el paso del Cese de la Usurpación.
En nuestra mente entra la idea de un levantamiento militar y más teniendo una lamentable trayectoria para nuestro sistema democrático de 13 intentos de golpe de Estado hasta nuestra actualidad los cuales unos cumplieron sus objetivos mientras que otros han fracasado en el intento, pero las probabilidades de que las tropas se alcen en armas son realmente bajas, aunque han habido varios intentos, como la fallida toma de un cuartel en Valencia comandada por el General Guanipa o la insurrección cívico-militar con la Operación Libertad, los militares temen no lograr nuevamente la meta trazada y por su puesto los militares de alto rango que mueven tropas están más que comprados por el régimen.
Por lo tanto, los soldados que sufren la crisis y le demuestran falsa lealtad a Nicolás Maduro no se arriesgaran a terminar encarcelados y seguir sumándose a la lista de 152 militares detenidos y torturados por “traición a la patria” y los altos militares van a seguir prefiriendo llenar sus bolsillos con dinero a proteger y tener un acto de valor y de valentía por el pueblo que ellos juraron proteger.
Podemos sentir que Venezuela está tomando un rumbo que un aire de triunfo que le puede gustar a los políticos y al pueblo venezolano, gracias al avance del tratado interamericano TIAR, que toma una vía democrática y posiblemente militar, por lo que tenerle una gran esperanza a este método de rescate y liberación no sería para nada descabellado.
Venezuela podría llegar a obtener grandes beneficios para terminar de asfixiar a Maduro y sus cómplices si los cancilleres terminan de aceptar la propuesta; como sería el retiro de embajadores de la dictadura en los países involucrados, rupturas diplomáticas, interrupción de relaciones económicas y los dos grandes beneficios con los que se termina de disolver el azúcar en el agua, un bloqueo marítimo/aéreo y el empleo de la fuerza armada.
Este último trimestre del año 2019 y el comienzo del 2020 serán muy importantes para nuestro querido país, detrás de todo este desaliento viene la libertad, debemos seguir teniendo fe, no decaer y seguir confiando en Guiado y en todos los países que nos ayudan a combatir esta difícil batalla. Los actuales gobernantes están en una cuerda muy floja que con cualquier movimiento terminaran cayendo y Venezuela se levantará.
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