Condena Negra del 89
El caso de “Los cinco del Central Park” una de las mayores injusticias judiciales en la nación norteamericana; cuatro adolescentes afroamericanos y uno latino, fueron condenados a una década de prisión, por prejuicios raciales debido a un delito que no cometieron. La tierra de los sueños se volvió la tierra de las pesadillas para estos chicos de piel negra. El 19 de Abril de 1989, una mujer atractiva y atlética llamada Trisha Meili salió a trotar, lo que no sabía era que esa noche seria goleada y abusada, tanto que parecería que Dios no la quiso proteger en ningún momento, por un grupo de 30 jóvenes negros de almas vacías y negras que recorrían el parque causando alboroto y molestando personas. Lo ocurrido con esta dama, provocó indignación en los habitantes new yorkinos, así que le pedían a sus burócratas justicia para ella. Justicia palabra que no representa su significado en este relato. Dicho esto, los detectives e investigadores se pusieron a trabajar, encontrando un pequeño grupo de jóvenes que no guardaban ningún tipo de relación y los incriminaron. Días después tenían confesiones grabadas en video de dudosa credibilidad, tan dudosa como el canal VTV, en dichas confesiones estos jóvenes con edades entre los 14 a 16 años se delataban, luego de una larga tortura psicológica. Cuando parecía que tenían un caso para sentirse tan victoriosos con Michael Phelps con sus 28 medallas olímpicas. En un parpadeo se convirtió en una de las más grandes injusticias de la historia americana, ya no era adueñarse de la verdad, ahora era meter 5 niños a la cárcel sin sentido alguno. La New York del 89 era como es la Venezuela a manos de la dictadura de Maduro, si a injusticias nos referimos. Este rompecabezas policial no se terminaba de armar a las bravas, luego de una prueba de ADN que confirmó que el ADN encontrado en la chica no coincidía con ninguno de estos muchachos. Un año después en la corte suprema de NY no le importó el resultado del ADN pero si las declaraciones de “los 5” como consecuencia los declaran culpables y sentencia de una década para arruinar su divina juventud. Dichos jóvenes pasaron a ser reclusos en correccionales juveniles entre 1995 y 1997; posteriormente siguieron su acostumbrado sufrimiento en cárceles de adultos. 2002 amado 2002, la palabra del guardia diciendo “ eres libre” la oyeron estos casi treinta añeros, luego de que Matías Reyes se confesara como un feligrés a un sacerdote, gracias a su remordimiento de conciencia, contando los detalles y su ADN coincidía con el de la prueba. Años más tarde la justicia le otorgo 41 millones de dólares a cada uno y se convirtieron en grandes referentes de la lucha contra el racismo y el clasismo. Estos valientes perdieron tiempo valioso en lugares donde no pertenecían, por lo que la constante lucha por los ideales erróneos de la gente, siempre debe ser escuchada y se debe contribuir para la mejora no solo social también gubernamental.
Edwar Rojas
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